Camino por la vereda en Arequipa, son las 4 de la tarde y el sol perfila la ciudad. Un coche parecido a un volvo antiguo cruza por mi lado, sus ventanas estan cubiertas por cortinas amarillas cuyo color se ve intensificado bajo el sol; entre las cortinas una niña de rasgos andino-orientales me mira apoyandose en su brazo, una mirada llena de inocencia y tranquilidad. Hermoso retrato.
