Foto Ausente (VI)

Estaba en una sesión de fotos de tocadores con una modelo en un estudio y estábamos evaluando que pose hacer para el siguiente modelo de tocador. Entonces al voltearse la modelo de perfil, con la luz de modelado sobre el fondo, vi belleza mientras levantaba ligeramente la cabeza, tan perfecta a contraluz que desee presionar el disparador de la cámara, pero sabía que aunque lo hiciera no podría realizar la foto tal cual la veía porque la modelo también sería iluminada por otro flash que apuntaba hacia a ella, así que deje pasar ese momento y seguí con la sesión.

Foto Ausente (V)

En este caso la foto no está ausente, es más una latente. Revisando el álbum familiar vi en alguna carpeta muchas fotos que mi padre suele hacer a los motores de helicópteros que repara. La función de estas fotos son de verificar e identificar las partes reparadas para luego poder compartirlas con los demás mecánicos de su grupo de trabajo. Sin embargo muchas de ellas están tan bien compuestas, que me recuerda al estructuralismo ruso. Ví que si revelaba estas fotos podrían alcanzar una mayor expresión plástica, pero sólo fue un pensamiento, las fotos seguirán ahí guardadas tal y como fueron tomadas, con su función inalterable.

Foto Ausente (IV)

Lima 10 de la noche, estoy en un microbus. La ciudad caótica se alza, carros vienen y van. mientras esperamos la luz verde del semáforo veo en una vereda próxima a una niña y dos mujeres. Los brazos de la pequeña son sujetados por las mujeres, la pequeña deja caer su cuerpo en peso muerto y tira la cabeza para atrás  parece como exorcizada mientras los coches pasan velozmente frente a esta familia que espera, al igual que yo, la luz verde.

Foto Ausente (III)

Camino por la vereda en Arequipa, son las 4 de la tarde y el sol perfila la ciudad. Un coche parecido a un volvo antiguo cruza por mi lado, sus ventanas estan cubiertas por cortinas amarillas cuyo color se ve intensificado bajo el sol; entre las cortinas una niña de rasgos andino-orientales me mira apoyandose en su brazo, una mirada llena de inocencia y tranquilidad. Hermoso retrato.

Foto Ausente (II)

Ahora estoy en un tren sobre la ciudad de Lima, al llegar a una estación la velocidad se reduce y veo a través de la ventana el segundo piso de una fachada pintada: era un rectángulo blanco con dos pequeñas ventanas cuadradas, ambas estaban tapadas con páginas de periódicos chicha, tan multicolor como un arcoíris hecho de tinta que resaltaba sobre el perfecto rectángulo blanco recién pintado.

Foto ausente (I)

Viajando en bus por las caóticas calles limeñas, donde la bulla y el movimiento abundan en un baile sin compas, percibí como un punto en el espacio, una excepción de tal abrumante realidad: un perro blanco sin dueño algo parecido a un chihuahua, pequeño y con el hocico ñato, olía un pedazo de mierda en el suelo;  tenía una expresión humana tan concentrada como si encontrará algún tipo de conocimiento en ella, tan quieto y absorto en su olisquear. Fue un eterno segundo para mí, parecía que en él se detenía el tiempo ajeno al caos que lo rodeaba.